Un informe reciente del inspector general del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos ha expuesto condiciones de hacinamiento, abusos y confinamientos punitivos en el centro de detención conocido como ‘Alligator Alcatraz’, ubicado en el sur de Florida y utilizado para la custodia de inmigrantes detenidos por la Policía Migratoria (ICE).
De acuerdo con el documento, los migrantes eran confinados en jaulas al aire libre de dimensiones similares a una cabina telefónica, durante un lapso de hasta dos horas, como castigo por conductas disciplinarias. Estas jaulas, conocidas como ‘cajas de castigo’, eran descritas por el personal como “áreas de calma”, aunque su reducido tamaño – aproximado de 1.2 metros cuadrados – no cumple con los estándares humanitarios establecidos para centros de detención migratoria.
Este reporte es el primero que confirma oficialmente la existencia de tales espacios, tras las denuncias iniciadas en diciembre de 2025 por Amnistía Internacional, organización que señaló además condiciones insalubres y prácticas equivalentes a tortura, como la permanencia de detenidos esposados y con los pies atados, sin protección frente al calor extremo ni los insectos.
El uso de estas jaulas afectó al menos a 79 internos entre julio de 2025 y enero de 2026, según datos del inspector Joseph Cuffari. ‘Alligator Alcatraz’ fue clausurado en junio bajo el argumento de incrementos en los costos operativos, después de que el Congreso estadounidense abriera una investigación por estos abusos.
Aunque el informe no califica las acciones como tortura, Cuffari advirtió que la práctica es poco convencional y contraria a los parámetros para un tratamiento digno dentro de las instalaciones migratorias. ‘Alligator Alcatraz’ fue originalmente construido por el gobernador de Florida, Ron DeSantis, aliado político del expresidente Donald Trump, quien visitó el lugar en julio de 2025.
