El Sol ha permanecido durante cuatro días consecutivos sin experimentar ninguna erupción solar, un fenómeno que no se había observado en casi cinco años, según informó este jueves el Laboratorio de Astronomía Solar del Instituto de Investigación Espacial de Rusia.
El último período prolongado sin erupciones tuvo lugar entre el 7 y el 11 de diciembre de 2021, cuando la pausa alcanzó los cinco días. Si esta tendencia persiste durante el día actual, se igualará aquella marca. Aunque estas interrupciones suelen darse comúnmente en los mínimos solares, resulta llamativo que ocurran tan cerca del máximo actual, apenas dos años después de este pico del ciclo solar.
El laboratorio señala que esta significativa disminución indica que la actividad solar está decayendo más rápido de lo esperado. El ciclo solar número 25, que comenzó en diciembre de 2019 y ya ha entrado en su séptimo año, podría concluir en solo nueve años, en lugar de los once habituales, algo que no se había registrado desde el siglo XVIII. Sin embargo, también destacan que este ciclo ha mostrado comportamientos inusuales, pues su fase ascendente superó ampliamente las previsiones iniciales.
