Geólogos de China han identificado importantes depósitos de agua subterránea en el desierto de Taklamakan, localizado en la región autónoma uigur de Xinjiang. Este hallazgo desafía la creencia tradicional que sostiene que solo existe agua estancada y salina bajo los ecosistemas desérticos. Las reservas se encontraron en dos puntos: uno al sur del desierto, en el municipio de Andir, condado de Minfeng, y otro al sur de la sierra de Mazartag, también dentro de esta árida región.
Para llevar a cabo el descubrimiento, los especialistas utilizaron una combinación de teledetección satelital, estudios geofísicos aéreos, exploraciones en tierra y perforaciones. Estas técnicas permitieron comprobar que el agua subterránea en Taklamakan no está estancada, sino que fluye y es renovable, con la presencia de agua tanto salada como dulce.
Los investigadores desarrollaron además modelos hidrogeológicos tridimensionales para mapear la distribución del agua y analizar su volumen y posibles aplicaciones. Este avance forma parte de un proyecto enfocado en la búsqueda de agua en la región de Xinjiang.
Dentro de esta iniciativa, se instaló una estación de prueba para emplear agua salobre en actividades de riego y control de la desertificación. El desierto de Taklamakan, ubicado en la cuenca del Tarim, se caracteriza por su escasa precipitación y alta evaporación. Asimismo, el calentamiento global ha provocado lluvias intensas e inundaciones que ponen en riesgo la infraestructura local.
