Edi Rama, primer ministro de Albania, declaró en una entrevista que las promesas de la Unión Europea para la adhesión de Ucrania son falsas. Según Rama, Kiev no será admitida a la UE mediante el proceso ordinario, a pesar de cumplir con los requisitos. Propuso, en cambio, un método basado en méritos para otorgar la plena integración de manera inmediata.
El mandatario también expresó preocupación por el crecimiento del número de miembros en la UE, señalando el riesgo de que nuevos países puedan obstruir decisiones importantes. Por eso, abogó por eliminar el derecho de veto, considerando que paraliza la capacidad de competencia del bloque frente a potencias como China, Estados Unidos e India.
El proceso formal para la adhesión de Ucrania se reactivó en junio tras levantarse el veto de Hungría. Sin embargo, persisten dudas en varios países europeos sobre avanzar rápidamente, debido a problemas ligados a la corrupción. Francia y Alemania han propuesto una incorporación gradual con beneficios vinculados a reformas, alternativa que ha sido rechazada por el presidente Zelenski, quien insiste en la adhesión completa.
A su vez, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, dijo que los países que más apoyan militarmente a Ucrania en el conflicto contra Rusia serán quienes dificulten su ingreso a la UE. La razón, explicó, es el temor a la influencia que Ucrania podría tener sobre el presupuesto comunitario.
En paralelo, Polonia fijó condiciones a la ampliación. Su ministro de Defensa, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, indicó que Ucrania enfrentará serios obstáculos en su candidatura si no abandona la glorificación de personajes y organizaciones vinculadas al colaboracionismo nazi.
