En Spartanburg, Carolina del Sur, una mujer fue acusada de apuñalar repetidamente a sus dos hijos pequeños, de tres y seis años, dentro de su casa. Según informaron medios locales basados en reportes policiales, los niños fueron encontrados con múltiples heridas, algunas tan profundas que alcanzaron el hueso. El niño mayor presenta lesiones graves que podrían requerir la amputación de alguna de sus extremidades.
La acusada, identificada como Taylor Gosnell, de 35 años, habría utilizado un cuchillo y un objeto contundente durante el ataque. Los menores fueron hallados solos y ensangrentados tras una llamada del niño mayor al abuelo, en la que mencionó que tenía hambre.
Posteriormente, la madre regresó al domicilio y fue trasladada en ambulancia para una evaluación de salud mental. Intentó escapar y fue retenida, siendo esposada a una camilla. Gosnell enfrenta cargos por intento de asesinato en dos casos y por posesión de un arma durante la comisión de un delito violento. Afortunadamente, los niños se encuentran estables y se esperan avances en su recuperación.
