Hossein Mohebi, portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), confirmó la incautación de un segundo vehículo submarino no tripulado estadounidense en el estrecho de Ormuz. Según Mohebi, esta zona se ha convertido en un área estratégica de vigilancia y control para la fuerza naval iraní.
El vocero afirmó que el estrecho de Ormuz no permanece abierto y que representa un «campo de caza» para los submarinos estadounidenses bajo el monitoreo del CGRI. El vehículo capturado es un Mk 18 Mod 2 Kingfish, un sofisticado vehículo submarino autónomo que cuenta con sistemas de sonar y navegación avanzada.
Mohebi subrayó el alto valor tecnológico y económico del equipo, estimado en varios millones de dólares, y enfatizó que la captura va más allá de un simple acto militar, constituyendo también una obtención significativa de tecnología e inteligencia.
