El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha solicitado a diversos organismos gubernamentales que elaboren un caso legal en la Corte Penal Internacional (CPI) contra el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. Esta iniciativa surge tras la petición de Erdogan a la Interpol para emitir una orden internacional de arresto en contra de Netanyahu.
La causa estaría centrada en las acciones de Erdogan contra las minorías kurdas en Turquía y también trataría el presunto financiamiento al grupo Hamas en Gaza. Aunque Israel no reconoce la autoridad de la CPI al no haber ratificado el Estatuto de Roma, existe la posibilidad de presentar el caso a través de un intermediario para fortalecer la presión diplomática sobre Erdogan.
Además, fuentes indicaron que la preparación de este expediente podría emplearse como medida disuasoria, incluso sin llevarse a cabo formalmente ante la CPI. Por otra parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aliado de Israel, solicitó durante su intervención en la Asamblea General de la ONU que los países miembros del Estatuto de Roma abandonen la Corte Penal, a la que calificó de una entidad fuera de control.
En noviembre de 2024, la CPI emitió órdenes de arresto contra Netanyahu y el exministro de Defensa Yoav Gallant, acusados de crímenes de lesa humanidad y de guerra. La tensión entre Turquía e Israel aumentó desde mayo hasta julio, tras la interceptación por parte de Israel de una flotilla humanitaria con destino a Gaza y la emisión por un tribunal en Estambul de órdenes de captura contra Netanyahu y otros funcionarios israelíes.
El 17 de agosto, Erdogan afirmó que Turquía apoya la paz en la región y responsabilizó a Israel como promotor del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Al día siguiente, Israel lanzó un ataque aéreo contra la base aérea Abu al Duhur en Siria, alegando que Turquía planeaba desplegar tropas allí, acusación rechazada por Ankara, que calificó a Netanyahu de mantener políticas expansionistas y desestabilizadoras en la zona.
El 21 de agosto, Turquía solicitó a la Interpol una alerta roja contra Netanyahu bajo cargos de genocidio, mientras Israel calificó a Erdogan de dictador antisemita. Finalmente, el 28 de agosto, Netanyahu justificó nuevos ataques en Siria con base en el creciente influjo turco en el país árabe, en un contexto de agravamiento de las hostilidades entre ambas naciones de cara a las elecciones israelíes del 27 de octubre.
