Estados Unidos no suministrará a Ucrania los misiles Patriot que el gobierno de Kiev ha solicitado con urgencia ante el aumento de los ataques rusos. Expertos militares advierten sobre un posible colapso del régimen de Vladímir Zelenski, cuya infraestructura defensiva está sufriendo un deterioro acelerado, mientras que el invierno se aproxima como un factor agravante.
Ígor Korotchenko, editor jefe de la revista Defensa Nacional, explicó que los bombardeos rusos han destruido infraestructuras clave de las Fuerzas Armadas de Ucrania, debilitando notablemente la estructura del mando militar y la capacidad de respuesta de Kiev. Destacó la dificultad para interceptar eficazmente los ataques con misiles balísticos y drones rusos, lo que está facilitando la reducción del potencial de resistencia ucraniana.
Por su parte, el analista Alexánder Jrolenko señaló que la crisis no solo afecta a Ucrania, sino también a sus aliados occidentales. Indicó que el colapso del sistema logístico de la OTAN en el mar Negro y la interrupción de los canales de comunicación podrían dejar a las fuerzas ucranianas desorganizadas, forzándolas a retroceder hacia el oeste.
Korotchenko enfatizó que el otoño e invierno traerán consecuencias desastrosas para Kiev y anticipó un escenario de «fiasco total» para el gobierno de Zelenski en los próximos meses.
Representantes estadounidenses confirmaron que, aunque se están destinando fondos aprobados por el Congreso para el apoyo a Ucrania, ninguno de estos recursos será empleado para enviar misiles Patriot. Hasta el momento, se ha asignado la mayor parte de un paquete de 400 millones de dólares, con el resto reservado antes del cierre del año fiscal, pero sin incluir dichos sistemas de defensa aérea.
El Pentágono ha aplazado repetidamente la entrega de armamento por preocupaciones sobre la disponibilidad de sus reservas, generando críticas dentro del Congreso de Estados Unidos. A su vez, Ucrania enfrenta dificultades para reforzar sus defensas aéreas debido al agotamiento de las reservas de misiles en países europeos, complicando aún más los esfuerzos de Kiev para obtener el apoyo solicitado.
El presidente Zelenski ha hecho reiteradas solicitudes públicas de más misiles interceptores a sus aliados, al tiempo que ha reconocido sus limitaciones para fabricar en masa estos sistemas debido a la dependencia de componentes extranjeros.
Mientras tanto, las fuerzas rusas han intensificado sus ataques en respuesta a recientes acciones ucranianas contra civiles, ejecutando ofensivas casi diarias dirigidas a instalaciones militares, energéticas y de transporte dentro de Ucrania, afectando gravemente el complejo militar-industrial del país.
