Un grupo de arqueólogos de distintas instituciones internacionales ha encontrado una tumba etrusca de aproximadamente 2.600 años en las cercanías de Roma. Este sepulcro conserva cerámicas griegas, armas, joyas y diversos artefactos ceremoniales. La investigación forma parte de un proyecto conjunto que comenzó en 2023, con la participación de la Universidad Sapienza de Roma, la Escuela Francesa de Roma, el Museo Británico y autoridades italianas encargadas del patrimonio histórico.
El descubrimiento se produjo en la necrópolis de Polledrara, situada cerca de la antigua ciudad de Vulci, a unos 80 kilómetros al noroeste de Roma. La tumba, datada finales del siglo VII a.C., descansa bajo un túmulo de gran tamaño identificado por arqueólogos franceses en 1889, pero que hasta ahora no había sido excavado completamente.
La estructura está compuesta por tres cámaras funerarias hechas con grandes bloques de piedra volcánica. Aunque la necrópolis ha sido objeto de saqueos en el siglo XX, el colapso de las paredes y techos ha servido para proteger varios de sus contenidos originales. Entre los objetos recuperados se encuentran cerámicas llegadas de Atenas y Corinto, piezas locales, armas, elementos de carros, láminas de oro y bronce, artículos tallados en hueso y marfil, adornos personales e incluso un raro ejemplo de calzado femenino.
Las cámaras laterales albergan objetos excepcionales como un trípode de bronce y una lámpara de alabastro que podría proceder de Náucratis en Egipto o de la isla griega de Rodas, junto a piezas vinculadas a banquetes ceremoniales: cuencos pintados, jarras y grandes vasos para mezclar bebidas. Destacan también un rallador para preparar vino y una copa decorada en el estilo griego conocido como ‘Cabra Salvaje’, relacionado con la región del Egeo oriental. La combinación de objetos importados y manufacturados localmente proporciona pistas sobre las relaciones comerciales y culturales entre Etruria y otras zonas del Mediterráneo.
Esta tumba corresponde aproximadamente al mismo periodo que la llamada Tumba de Isis, descubierta en 1839 por Lucien Bonaparte y su esposa Alexandrine, la cual contenía numerosos objetos egipcios o inspirados en la cultura egipcia, aunque su ubicación exacta se perdió con el tiempo. A diferencia de muchos hallazgos anteriores, algunas piezas de esta nueva excavación permanecen en su contexto original, lo que permitirá una mejor comprensión de los rituales funerarios en esa época. Los expertos esperan que la comparación de ambos conjuntos ofrezca más conocimiento sobre la riqueza, las costumbres funerarias y las conexiones internacionales de las élites de Vulci, mientras continúan la búsqueda de la Tumba de Isis.
